lunes, 8 de agosto de 2011

Análisis de LIMBO


Presentacion

Todos conocemos la importancia que han cobrado las plataformas descargables en nuestra época o la que se espera que cobren en un futuro cercano. Sin duda un tema polémico que muchos intentan no afrontar debido a motivos que, sinceramente, a pesar de estar basados en sólidos argumentos, uno olvida por completo cuando juega a obras como la que os traemos en esta ocasión…
Ya sea a través de Steam, de WiiWare, de Xbox Live o de la Ps Store, lo que hemos ido viendo en este último lustro hace plantearse seriamente el punto en el que se encuentra la industria o hacia donde debe dirgir su mirada.

Juegos originales, para muchos atemporales, que si destacaban era por, de un ínfimo presupuesto, hacer universos mágicos, únicos, que nos hacían evocar sensaciones desconocidas durante periodos de tiempo indefinidos, a cambio de un módico precio. Braid, Portal, World of Goo, Limbo no será ni la primera ni la última de esas maravillas descargables que han hecho tambalearse los principios más arraigados de una generación de jugadores indispuestos a depositar dinero en juegos que no puedan tocar con sus manos.


Pero centrándonos más en nuestro producto, Limbo no solo despertará debates actuales, como el de las plataformas de descarga, sino otros, clásicos (por no decir eternos) como las fronteras que pueden atravesar los videojuegos. ¿Son estos cultura o incluso (si se me permite)… arte?
Os invito a leer este humilde análisis, tras el cual, os dejare debatir por vosotros mismos.
Unicamente dejadme avisaros de que Limbo es la experiencia única que hará a muchos recuperar la fe por el sector, desempolvar su consola de sobremesa o vivir sentimientos olvidados. Una auténtica delicia tanto técnica como jugable que intentaré definiros lo mejor posible.


Historia:

De la mano de Arnt Jensen, la historia de este curioso título nació aproximadamente en 2008, a través de una curiosa imagen a la que fueron sucediéndo una enorme hilera de vídeos con escenas del juego (a cada cual más prometedor) que provocaron que a su salida en Xbox Live (hará casi doce meses) la lista de descargas o de fans fuera disparatada para un título de sus características.
El argumento gira en torno a una premisa clásica en el mundo del videojuego. Un tópico que ha ido evolucionando hasta presentar propuestas tan conmovedoras como Braid. Nos pondremos en la piel de un personaje totalmente desconocido que se introduce en el limbo para rescatar a su hermana fallecida. El típico aventurero que busca a su princesa para salvarla, en esta ocasión, de las manos de la muerte.


Debemos advertiros llegado este punto de que el juego no hablará de nuestro propósito o misión en ningún momento. Ni a través de diálogos ni por medio de textos. Incluso el argumento será explicado unicamente en la descripción del producto. ¿Cómo puede entonces el juego lograr emocionarnos del modo en que lo hace o atraparnos en un desolado universo de fantasía como el que nos presenta?


Básicamente esto se debe al conjunto de sensaciones que experimentamos a lo largo del desarrollo que se nos plantea. Mientras recorremos hermosos (porque no tienen otra palabra) parajes como bosques o alcantarillas iremos solventando múltiples desafíos, planteados por el peligroso mundo que nos rodea. Dichos desafíos podrán ser o bien intelectuales o bien físicos (que nos incitan a superar plataformas o eliminar a determinados enemigos).
Cada desafío, cada prueba, o cada momento vivido en el juego darán la sensación de ser únicos e incitarán a continuar descubriendo ese tenebroso mundo en el que intentamos sobrevivir. Gracias a un apartado técnico precioso o a una banda sonora que cumple su cometido como pocas en la generación, el juego nos transmitirá todo tipo de sentimientos.


Su narrativa se basa de dos momentos para conmover como pocas pero si es cierto que no está a la altura, por ejemplo, de juegos como Braid, que, conservando estas características, tienen una gran trama detrás. Es un apartado a simple vista plano pero al que, terminado el título, no le exigiremos nada más (excepto un final mejor, que generará polémica por no ser del agrado de todos).
¿Por qué no tenemos en cuenta el argumento en el título? Muchos os preguntareis esto, pero dejadme contestaros. Lo primero que debo deciros esque el juego es un arcade. No premia tanto la historia como la experiencia. Lo segundo sería haceros notar la ausencia de recursos del estudio. Por último deciros que sí que se tiene en cuenta. Y, sinceramente, deja en evidencia a muchos grandes títulos de la generación.
Para los más veteranos en esto haceros he de mencionar Heart of Darkness (PSX) del que os acordareis irremediablemente al jugar, o sino, tiempo al tiempo.


Es un conjunto de elementos simples que encajan a la perfección. Una armoniosa obra con una capacidad insólita de atrapar al espectador. Tan bello como aterrador. Limbo dejará sin palabras a todo usuario que lo pruebe desde el primer segundo (donde encontramos al personaje tumbado en el bosque) al trágico final. Imposible de describir con palabras. Nos faltan adjetivos para transmitiros lo que supone.

Jugabilidad
Ni marcadores de vida, ni cronómetro de tiempo, ni puntuaciones, ni nada. Ni siquiera un diálogo o un texto hacen acto de aparición en todo el juego (como os decíamos antes). Con el botón equis saltaremos (para superar todo tipo de plataformas laterales) mientras que con el botón círculo agarraremos objetos o palancas.
Tras los primeros minutos (sin ningún tipo de tutorial) comprenderemos que, a pesar de esta “fácil” propuesta jugable, el mundo que nos rodea será realmente peligroso. Si no vamos con cuidado podremos perder la vida en cualquier momento…
…afilados cepos tras matojos, insectos de colosales dimensiones, profundos precipicios, sierras eléctricas, inundaciones repentinas, ametralladoras automáticas, electriciad descontrolada…


Una de las características más curiosas del juego es el mostrar sin ningún tapujo todo tipo de macabras muertes, gracias a lo cual, tras la primera, nos encontraremos alerta desde el primer momento. Es más, una de las bases de Limbo es hacer el viaje lo más duro posible a su caminante, objetivo que consigue por momentos, llegando a desesperar la dificultad o la cantidad de veces que moriremos (que os invito a contar, porque el juego no lo hace).
Y esque me gustaría haceros una recomendación, que puede mejorar enteros vuestra experiencia a la hora de jugar. Porque Limbo es una experiencia pensada para ser disfrutada siguiendo unas bases.
Cuando jugueis, os recomiendo hacerlo con el volumen realmente alto, pero sin que llegue a molestar, la ausencia de melodías hace cobrar protagonismo al sonido ambiente, que debemos escuchar bien para introducirnos de lleno en esta odisea. Si podemos, que sea en una estancia poco iluminada (que no tiene porque ser de noche) e intentando ir sin correr casi nunca, haciéndo progresar a nuestro personaje pasito a pasito, disfrutando de los maravillosos escenarios con los que se nos obsequia, parándonos si es necesaria.
Y esque al acabar, agradecereis haber exprimido todo el jugo a la épica aventura vivida.


La aventura nos durará durante nuestra primera partida 5 horas, cantidad que oscilará de quedarnos atascados en algún momento puntual que requiera cierta agilidad mental.
Saben a poco, por supuesto, pero se remarca aún más al ser de tal calidad la aventura.
El apartado rejugable del título sin embargo, no desaparece, ni al acabarlo, ni meses después. Tras acabarlo podremos observar en nuestros marcadores un claro 80, que hace referencia al porcentaje completado del título. Este irá subiendo buscando determinados objetos por el juego que están integramente relacionados con sus trofeos, nada fáciles de conseguir sin videoguías.
Incluso encontrados todos (con el juego completo) existen determinados retos, sin trofeos como recompensa, solo aptos para unos pocos que pueden llevar este porcentaje hasta un ciento veinte por ciento. Por otro lado plantearnos desafíos como el trofeo que nos reta a terminarlo sin morir más de 5 veces (una prueba que requiere nervios de acero) nos hará jugar decenas de veces al juego, disfrutando en todas ellas.
Sin embargo, esto, para los que solo busquen acabarlo para rejugarlo cada cierto tiempo será poco, siendo así éste uno de los únicos aspectos negativos del título para muchos.


Nosotros, además, debemos citar también su precio (que oscilará entorno a los 15€), precio por el que se pudo disfrutar en su día en Xbox Live pero que, actualmente, suena disparatado, más cuando, seguramente en su salida en Steam, el juego salga a 10€ o menos.
Conociendo la política de precios de la Store posiblemente lo podamos encontrar por 10, 8 o incluso 6€, por el que es más que imprescendible, pero esto seguramente sea para navidades, asique cada uno, dependiendo de sus ingresos, debería decidir las ganas que posee de jugarlo (que esperamos que con el análisis sean muchas). Aun así “golpe de remo” para la Store.

Volviendo a la jugabilidad del título hemos de decir que es exquisita, con saltos milimétricos, momentos en los que hemos de “darle al coco”, otros en los que hemos de confiar en nuestros reflejos o en que la descarga de adrenalina momentanea nos salve. No se basa en un probar algo, fallar e inmediatamente aprender del error para no volver a cometerlo, pero si que a muchos podría parecerles esto dada la dificultad, que más que pesada es desafiante.
Pero por encima de todo Limbo es una delicia jugable por la precisión de movimientos, la lógica que hemos de emplear, su variedad de situaciones, su inquietante capacidad de atraernos  sin necesitar armas, coches, balones, magia, explosiones, desnudos o cámaras en primera persona.
Única e inigualable.

Apartado Técnico

En lo que al apartado gráfico se refiere poco podemos decir a estas alturas del juego, los más rápidos habreis visto circulando por la página desde hace unas horas las imágenes que he empleado en el análisis, que, como se dice, valen más que mil palabras.
El juego apuesta por una lúgubre estética que invita a desconfiar de lo que nos rodea con solo dos colores (como podreis apreciar). Esto, que para muchos será una sensación de que el equipo no deseaba “trabajar” demasiado en modelados o escenarios en 3D o a color, se defiende de toda crítica al tener unos escenarios en los que TODO está pensado que además demuestran el trabajo o la imaginación de sus creadores.

El juego mantiene una escala de grises que juega con diferentes sombras para dar sensación de profundidad. El apartado artístico es maravilloso. El juego rebosa arte “por cada poro de su piel”. Muchas de las escenas podrían pasar por una captura fotográfica o por una película antigua, muda.
En lo sonoro hemos de avisaros, como veníamos haciendo, de que existe una ausencia marca de melodías (directamente sólo habrá en dos momentos clave e incluso ahí serán suaves) para provocar la sensación de soledad tan profundad que logra. Por supuesto sin melodías el sonido ambiente cobra importacia pero este está a la altura. Los pasos de nuestro personaje (en distintas superficies), la lluvia al golpear el suelo, los animale o personajes con los que nos encontremos, el ruido provocado por los escenarios, sierras, electricidad, rocas que se desprenden…


Todo es perfecto, suena cuando debe sonar como debe hacerlo, integrándose en el juego en el momento idóneo.
Técnicamente a Limbo no se le puede poner ni una pega, es fresco, original, un plataformas en dos dimensiones con un desarrollo de fases perfecto o un sonido que sabe que debe cuidar para procurar emociones al espectador. Unas animaciones suaves, unos escenarios para recordar… quejarse sería tontería porque el juego seduce o convence con una sola imagen.

Conclusion

Si a estas alturas del análisis no he logrado haceros ver lo que supone jugar a Limbo sólo me queda recomendaros su demostración (que todo parece indicar que saldrá a la par que éste).
Limbo es un juego redondo, tanto técnicamente como jugablemente, que recoge un estilo perdido tiempo atrás e intenta darle un lavado de cara, consiguiendo así introducirnos en nuestro personaje como pocas obras hacen, haciéndonos, por encima de todo… sentir.
Un viaje que tardaremos en olvidar dada la cantidad de momentos únicos que viviremos. No serán pocas las veces que muchos pondrán el juego en pausa para relajarse, ver como sus latidos se incrementan o respirar, al haberse salvado por un pelo de una muerte terrible, a la que minutos antes mantenían fijamente la mirada.
Limbo es magia en estado puro. Y… ¿por qué no?… arte.
Como decíamos antes:
Es un conjunto de elementos simples que encajan a la perfección. Una armoniosa obra con una capacidad insólita de atrapar al espectador. Tan bello como aterrador. Limbo dejará sin palabras a todo usuario que lo pruebe desde el primer segundo (donde encontramos al personaje tumbado en el bosque) al trágico final. Imposible de describir con palabras. Nos faltan adjetivos para transmitiros lo que supone.

Positivo:
  • Una aventura única e irrepetible. De lo mejor de la Store.
  • El apartado técnico es perfecto (tanto gráficos como sonido).
  • La cantidad de sensaciones que logra transmitir es impresionante.
  • De una base simple ofrece una jugabilidad tan completa como interesante.

Negativo:

  • El precio nos parece excesivo debido a la fecha de salida o a su duración.
  • Corto. Nos llevará aproximadamente 5 horas acabarlo (que no completarlo).
Fuente: ps3p

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